domingo, 13 de mayo de 2012

Capítulo4: Primer día de universidad

Querido diario:
Hoy al despertar puede comprobar que Carlos no estaba a mi lado; durante los primeros cinco segundos me alteré, pero luego apareció él con una bandeja, una tostada a la sartén con mantequilla y huevo de codorniz, era igual que la primera vez que nos conocimos.
Vi el despertador y eran las 7:30 y empezamos a las 9:00. Empecé a correr como una loca a vestirme con lo primero que cogí del armario, el desayuno me lo tomé tan deprisa que ni noté el sabor y Carlos seguía tan pancho.
-¡Carlos, corre que vamos a llegar tarde!
-¿A sí? ¿Por qué?
-¡Porque empezamos a las nueve y en media hora tenemos que salir de aquí!
-Ha,bueno,vale, eso ya es otra cosa.
Raramente conseguimos salir a las ocho y llegamos justitos.
Le presenté toda la universidad de cabo a rabo y le gustó bastante.
-Bueno, Carlos, yo me voy que al final con la tontería llegaré tarde a mis clases. Te quiero.
-Y yo mi amor- Y me dio un beso.
En la cafetería nos volvimos a ver y, como era normal, no le gustó la comida, y le doy la razón.
A las ocho de la tarde llegamos a casa, agotadísimos porque yo había tenido que ir a mis clases extras y el porque se cansa fácilmente.
Creo que le será un poco difícil acostumbrarse a mi vida de universitaria.

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