martes, 12 de marzo de 2013

Capítulo 20: Las rectas

Querido diario:
No pude pegar ojo en toda la noche, no paraba de darle vueltas a lo de las rectas, ¿qué quería decir con las rectas? Todo esto me está volviendo loca, entre las visiones, los sueños raros, mi vecino loco, la desaparición de Paula y el embarazo voy a acabar en un manicomio.
Miralles está super preocupado por todo esto, lleva días si asistir a clase y a este paso la van a caer más de tres seguro y luego para recuperar eso lo va a tener difícil. Pero yo también estoy igual, aunque voy a clase no consigo enterarme de nada, estoy empanada pensando en todo lo que me viene encima...
Al volver a casa me encontré con mi vecino, miró mi bolso del cual sobresalía la punta de mi diario y enseguida se puso a dar voces en un idioma extrañísimo y a santiguarse. Cuando le pregunté qué le pasaba no contestó nada, solo me miró con cara de temor y se fue corriendo a su casa.
Llegué a casa, abrí mi diario y en ese momento todo empezó a darme vueltas, me estaba mareando mucho, cerré los ojos cinco segundos y al abrirlos estaba en una especie de carretera larga que le daba la sensación de conocerla de antes. Era profunda, no se veía su fin, estaba al lado de un barranco y al final del todo podía distinguirse una silueta humana que cada vez se acercaba más y más  hasta que puede diferenciar la cara de Paula:
-Sofía, estoy aquí, por favor ayúdame.- Pude oír la voz de Paula que cada vez era más tenue, hasta desaparecer entre la niebla junto a su silueta.
Volví a cerrar los ojos con fuerza, como si quisiera escapara de allí pero sin saber cómo y al abrirlos volví a aparecer en mi casa, con el diario entre mis manos llenas de sudor frío que también recorrían mi frente.
Corriendo subí a mi cuarto, cogí mi móvil y con la mano temblorosa marqué el número de Miralles:
-Miralles, ¿dónde estás?
-Estoy de camino a casa, voy por el barranco, ¿qué quieres?
-No te muevas de ahí, por favor te lo pido.
Colgué, cogí mi coche y corriendo fui al barranco, estaba segura de que la carretera que había visto en la visión era la del barranco, pero cuando me senté en el coche vi una carta en el asiento del copiloto. La cara decía: 
Te recuerdo, ten cuidado con las rectas.

Al lado de la carta había otra foto, aparecía Paula cuando era una adolescente en un festival junto a Carlos, los dos iban disfrazados de fantasmas.

Cuándo llegué a la carretera ya estaba anocheciendo y la niebla iba levantándose, cada vez todo se parecía más a mi visión. Pude ver a Miralles un poco más lejos de donde yo estaba, le llamé, pero parecía que no me oía. Me acerqué a él y cuando le di dos toquecitos en la espalda se giró y vi que estaba llorando:
-¿Miralles, qué te pasa?
-Es ella, es ella- dijo con un soplo de voz.
-¿Ella? ¿Quién es ella?
-Paula, se que está aquí, pero no se donde.
Del cielo calló una foto, salía otra vez Paula, pero esta vez ya tenía la edad actual y aparecía igual que en mi visión, al final de la carretera entre la niebla y con rostro asustado. Una ráfaga de viento gélido atravesó nuestra espalda y cuando quise mirar a Miralles no estaba, ¡había desparecido! Estaba muy asustada. Corrí hacia el coche pero tampoco estaba y cuando miré al frente la vi, vi a Paula entre la niebla. Me quedé paralizada, no sabía si correr hacia ella o escapar del miedo.Fui lo más rápido que pude a por Paula para abrazarla, le di el beso más grande del mundo y en ese momento de emoción apareció una última foto en la que aparecía un accidente de coche y seguido de eso escuchamos un grito, un grito estremecedor que decía: Te lo advertí.
De repente, al final del camino aparecieron dos grandes focos que cada vez me cegaban más hasta saber que era un coche que se abalanzaba a toda velocidad hacia nosotras.
Toda mi vida pasó por delante de mis ojos, los buenos recuerdos, los malos y en ese momento me acorde de lo que me dijo Carlos: Lo hice por tu bien. Ya lo entiendo, lo hizo por mi bien porque él sabía que yo me merecía algo mejor, o eso quiero entender.

PD: Os escribo desde mi funeral.

viernes, 27 de julio de 2012

Capítulo19: Más pistas de Paula

Querido diario:
Hoy hemos encontrado más pistas sobre Paula, y por poco la encontramos.
Esta mañana, después de desayunar nos fuimos al salón grande para seguir examinando bien las fotos de ayer. Nos dimos cuenta de que esa niña pequeña se parecía muchísimo a Paula, tanto que llegamos a pensar que podría ser una foto suya de pequeña, ya que también en el de la familia, el niño de su lado era clavadito a Carlos.
Subí a mi habitación un momento porque me pareció oír el teléfono, pero al abrir la puerta, no se como, solo estaba una persona, que yo diría que era Carlos, con una carta que decía: ``Lo siento, yo no fui, creeme, solo quería protegerte´´ Cuando acabé de leer la carta le miré y desapareció y de nuevo estaba mi habitación, aunque la carta seguía en mis manos; fue todo tan extraño, a lo mejor lo del sueño se refería a él y mi vecino también.
Bajé a bajo, me pareció que habían pasado veinte minutos pero solamente pasaron cinco. Salimos de nuevo al lago a seguir buscándola y entonces encontramos el otro zapato, pero esta vez con barro en la sula y una nota dentro: ``Cada vez estáis más cerca, pero cuidado con las rectas´´ ¿Qué rectas? Yo creo que este señor está loco. Horas más tarde, Paula seguía sin aparecer, pero ¿qué demonios hemos hecho para que nos pase esto? no es justo todo este dolor.
Ya anochecía y estábamos desesperados, y más yo que con el bombo que tengo que dentro de dos semanas o tres lo más seguro es que de a luz, entonces oímos a Paula:
-Chicos, estoy aquí, por favor, salvadme.
-Paula, ¿donde estás?- dije asustada.
-Detrás de la caseta de las barbacoas.
Fuimos corriendo a las barbacoas y cuando llegamos allí estaba y cuando me acerqué para abrazarla desapareció dejando una nota: ``Veo que no sois tan listos como creía, estamos en el 2016 y soy unos de los pocos que se permiten los ologramas con voz´´
Que asco de persona, y es que nosotros no hemos hecho nada, ojalá todo esto fuera un sueño.

jueves, 26 de julio de 2012

Capítulo18: Paula desaparece

Querido diario:
Estamos super asustados.
Hoy es sábado, pero aún a sí me he ido a la biblioteca de la uni para estudiar que voy bastante mal con una asignatura y como tenía el movil en silencio no me di cuenta de que me llamaban. Al salir vi cinco llamadas perdidas de Miralles. En seguida le llamé:
-Miralles ¿que pasa?
-¡Que Paula ha desaparecido!
-¡¿Cómo que ha desaparecido?!
-Sí, nos hemos ido esta mañana al lago a pescar y a pasar el día, luego nos hechamos una siesta en el cesped y al despertarme Paula ya no estaba, solo había una nota que decía: ``Si la quieres recuperar a buscarla tienes que empezar´´ Me puse a buscarla junto ha unos policías por todo el parque, pero nada.
-No puede ser, ya voy de camino.
Cuando llegué estaba Miralles llorando y llamando como un loco al movil de Paula, pero no contestaba, nadie sabía nada.
Junto a un grupo de policías, vecinos y familiares la buscamos por todo el pueblo, y nada; luego fuimos al lago donde desapareció y nada de nada, solamente encontramos uno de sus zapatos y su mochilita.
Hemos estado toda la noche buscandola y buscandola, pero también estamos preocupados porque no sabemos quien la ha raptado ni que le hará, no sabemos si la violará o ya la ha matado. A las once de la noche recibimos una llamada al movil de Miralles y salía el teléfono de Paula, pero contestó un hombre:
-Aunque habeis buscado no la habeis encontrado, ahora unas pistas habeis cazado- y colgó.
¿Cómo que unas pistas? ¿Se referiría al zapato y a la mochila? Buscamos dentro de la mochila, y encontramos, a parte de sus cosas, una foto de una niña pequeña y otra de una familia, ¿serían familiares suyos? No entiendo nada de nada.

miércoles, 25 de julio de 2012

Capítulo17: Mi vecino está loco

Querido diario:
El otro día estube pensando sobre lo del sueño y sigo sin pillarlo, ¿que quería decir con lo de aclararme?
Por la tarde, al volver de la universidad, fuí directamente a casa de mi vecino del cual nunca me acuerdo del nombre:
-Perdone, señor, necesito tu ayuda.
-O pequeña, sabría que vendrías, es sobre tu sueño ¿verdad?
-Sí, ¿cómo lo sabe?
-Yo lo se todo. Lo he estado pensando y filosofeando, pero aún no se que querían decir, pero sí quien lo dijo.
-Y ¿quién fue?
-Fue tu madre.
No se como demonios sabe él todo esto sobre mi, lo del sueño, lo de mi madre, todo es muy extraño.
Me explicó todo lo que él sabía mi diario, según él, mi diario lo crearon hace miles de años los malvados de china para maldecir a todo aquél al que le pertenezca para difundir la mala suerte sobre él mundo. No se si creerle, porque todo parece sacado de una película rara china, a parte, no tiene porque ser todos los males que me pasan por culpa del diario, yo creo que es un simple diario y no pienso tirarlo asta que vea por mis propios ojos que atrae la mala suerte.

Cambiando un poco de tema, Miralles parece que se haya vuelto loco, dice que me alege del diario y que el vecino tiene razón, no entiendo como le hacen caso a ese loco; Paula dice que puede ser, que no se ha demostrado que todo eso exista pero ahy gente que dice de verlo y todo ese royo.

Javier me apareció a las ocho de la tarde cuanto estaba haciendo los deberes, empezó a llamar al balcón, ¿cómo se había subido hay si mi casa tiene tres pisos y yo estoy en el tercero? bueno, eso no importa, lo importante es que me apareció con una guitarra, una rosa y unas partituras; me cantó una canción preciosa que se llama ``mi vida eres tú´´ de el dragón, y luego me dio la rosa, fue tan bonito que no puede evitar romper a llorar de la emoción. Él me alegró el día.

lunes, 23 de julio de 2012

Capítulo16: Un sueño extraño

Querido diario:
Esta noche tuve un sueño que no acabo de entender del todo, ¿qué me quiso decir?
El día fue extraño, parecía que el mundo estaba apagado y soso, era como si yo viera todo en sepia y callado. En la universidad el profesor que solía ser el más divertido que siempre nos hacía reír, hoy solamente explicaba en la pizarra y punto; mis compañeros de clase siempre están de juerga y haciendo el tonto, pero hoy estaban callados y cogiendo apuntes. Todo era muy extraño.
Al llegar a casa estaban Paula y Miralles sentados en el sofá viendo la tele, sin hablar y serios cuando de normal suelen estar super empalagosos y haciéndose mimitos todo el rato, yo parecía la única persona normal:
-Hey, chicos, ¿qué os pasa a todos? hoy todo el mundo está raro.
-Nada, estamos bien- dijeron los dos a la vez y volvieron a mirar la tele.
Subí a mi habitación ha hacer unos ejercicios extras, cuando empecé a sentirme mal, muy mal, me dolía todo y decidí tumbarme un rato en la cama y cerré los ojos.
Entré en un sueño en el que yo aparecía en la playa en la que quedé por primera vez con Carlos y pude vernos, a los dos hablando y riéndonos, y me entraron ganas de llorar; luego aparecí en la cafetería en la que quedé  con Carlos una vez, y así sucesivamente con todas nuestras quedas. Cuando acabaron todos los recuerdos aparecí en un parque en el que nunca había estado pero que me parecía haber pasado allí muchas veces junto a unos árboles que transmitían libertad y alegría; de repente oí una voz suave que me hablaba y me decía: ``no sufras más, tu sabes lo que debes hacer, no le des más vueltas´´
No se a que se refería, pero me ha echo pensar; después de esas savias palabras note que me movían mucho y desperté:
-Sofía, sofía, desperta, ¿qué pasa?- dijo Paula alterada.
-¿Qué? A nada, es que como me encontraba mal decidí tumbarme y me dormí.
- Estábamos asustados, te hablábamos pero lo único que respondías era :``no se que hacer´´
-No, era todo el mundo el que estaba soso y que no me hablaba- o al menos eso me pareció.
-Bueno, lo importante es que ya estas bien y ya no dices esas estupideces
Ahora que lo pienso, tal vez tengan algo en común eso que iba diciendo yo con mi sueño extraño, pero ¿a que se refieren?

jueves, 19 de julio de 2012

Capitulo 15: Quizá él tuviera razón.

Querido diario:
Hoy es un día muy triste para mi.
Desde lo que me pasó con mi vecino nuevo hace tres meses, la verdad es que me asustó bastante, desde entonces no he vuelto ha escribir en este diario y todo me ha mejorado, ya tengo tripita y estoy de cinco meses, por las noches puedo notar como me da patadas en la tripa y me hace feliz. La boda ya ha pasado y fue fantástica, estuve bastante triste porque todo me recordaba a Carlos, y aunque no quiero aceptarlo, aún sentía algo por él, todos esos años de amor no se olvidan tan fácilmente. Al acabar la boda e irnos de fiesta, vi a Javier, resultó ser el hermano de la mejor amiga de Paula y fue también a la boda. Él es único chico que he conocido al que no le importa que yo está embarazada, porque me quiere, y justamente esa noche cuando estábamos en la fiesta, se acercó a mi, me cogió suavemente del brazo y me llevó asta un pequeño escondite en el que se me acercó y me dijo con su preciosa voz:
-Sofía, desde el primer momento en el que te vi en la universidad y me lo presentaste todo me caíste de fábula y me enamoré de ti, no se como no me lo has notado con todas las indirectas que te mandaba, pero eso no importa, yo lo único que quiero es que sepas que te quiero y que me gustaría salir contigo y si nos va bien, ser el padre de tus hijas.
-Javier, esto es lo más bonito que me han dicho nunca- en ese momento se me saltaban las lágrimas y la voz se me quedó temblorosa- Tu también me gustas mucho y me encantaría salir contigo, y lo de ser el padre me encantaría - Él se lanzó y me besó con sus labios tan perfectos con el mejor beso que me dieron nunca.
Tiempo después seguimos saliendo y todo fue bien, hasta que hace unos días en el que arreglando mi habitación encontré el diario y ya no me acordaba de las palabras de mi vecino, y cuando fui a cogerlo noté un escalofrío que me atravesó todo el cuerpo y escuché una vocecita en mi cabeza que decía ``cuidado con el peligro´´, y en ese momento me desmayé, aparecí una hora más tarde en un hospital con Paula, Miralles y Javier super asustados a mi alrededor; los médicos no sabían que había sido porque lo tenía todo perfecto a si que me dejaron volver a casa, pero cualquier problema tendría que volver al hospital corriendo.
Tengo mucho miedo, tal vez mi vecino, el malla, tuviera razón y mi diario estuviera maldecido.

miércoles, 18 de julio de 2012

Capítulo14: El nuevo vecino

Querido diario:
Hoy ha sido un día extraño y feliz para todos nosotros.
Mis vecinos eran ya mayores y ayer de noche se ve que murió el marido y la mujer se ha ido a vivir a una residencia y tan rápido como se cuenta tres ya había un camión de la mudanza con gente para vivir. El nuevo vecino es un señor de estos que son videntes y cree a los espíritus y todo ese rollo en el que nunca he creído pero siempre he tenido un poquito de curiosidad por saber que se esconde en el más allá.
Hoy como era sábado no he ido a la universidad y en el desayuno hemos puesto los informativos:

-Y hoy les informamos que Carlos Gomez, un mal tratador y asesino que lleva en búsqueda cinco años porque escapó de la cárcel de Madrid ha sido encontrado en un pequeño apartamento de Valencia, le han condenado a cadena perpetua por asesinamiento de diez personas y cinco niños y por fugarse de la cárcel...

Nos quedamos sin palabras, todos estos años queriendo a un chico que en realidad era un asesino y fugitivo, claro, ahora entiendo porque dejó de enviarme cartas... Esto ha sido un fuerte shok para todos nosotros y más para Paula que el no sabía que estaba en la cárcel, él les decía que vivía en un piso compartido a las afueras.
Me asomé a la ventana a llorar por toda la tristeza que me entró de repente y vi al vecino nuevo en su jardín y entonces hizo un gesto, se agacho el tronco así como haciendo un saludo chino con las manos en el pecho y me sonrió, yo aún no le conocía de nada, pero sentía que debía conocerle y bajé:

-Encantada, me llamo Sofía y soy la vecina de enfrente, perdone, pero me suena su cara, ¿le conozco de algo?
-Yo me llamo Shinajo Thosuya y querida Sofía, tu a mi no me conoces, pero yo a ti sí, a y que sepas que ya estás a salvo- y me guiñó un ojo.

El señor me pareció super simpático, pero algo inquietante lo que dijo.
A la tarde el señor se presentó en mi casa con un poco de limón e incienso y le dejé pasar, decía que notaba una mala presencia en mi casa y por educación le dejé entrar, pero yo creo que estaba un poco pirado. Subió a mi habitación y cerró los ojos, dijo que veía algo, como una sombra maligna que me daría tristeza y de repente empezó a andar perfectamente, como si se conociera mi habitación perfectamente, solo que él iba con los ojos cerrados y fue hasta mi escritorio y abrió el mismo cajón en el que escondo mi diario, lo cogió y empezó a gritar ``¡es él, él es el maligno!´´ y empezó a echarle limón e incienso al diario:

-¿Pero qué hace señor, mi diario no está maligno ni nada por el estilo, es un diario normal y corriente?
-Tú cree lo que quieras, pero yo ya te he abisado.

Este señor está loco, pero ahora que lo recuerdo, este diario antes pertenecía a la hija de una amiga de mi madre a la que después de tener el diario se le murió el perro, su padre desapareció y a su madre la metieron en la cárcel, pero seguro que es solo casualidad, o eso quiero pensar.